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MONITOREO INTEGRAL DE FLOTAS: PREVIENE, ALERTA Y AUXILIA



La cultura de la prevención no es común en México, se estima que únicamente el 35% de las empresas dedicadas a la logística y reparto de mercancías, cuentan con protocolos, herramientas tecnológicas y programas de gestión enfocadas en la prevención de incidentes tanto en ruta como en sus oficinas.


Hecho que debería ser analizado y ser colocado como prioridad en los procesos de operación de las empresas, debido a que incidentes como las fallas mecánicas son una de las causas más comunes de accidentes en las carreteras, lo que genera no solo pérdidas económicas, sino también un riesgo significativo para la seguridad vial.


Existen seis fallas mecánicas constantes en las flotas de México y que todas podrían ser evitadas por medio de programas de mantenimiento preventivo y el uso de tecnología para calendarizar y atender los requerimientos mecánicos antes de convertirse en un problema mayor.


Estas fallas mecánicas son las siguientes:


1. Frenos defectuosos. Una de las más peligrosas y comunes en accidentes de flotas es la falla en los sistemas de frenos. Los problemas pueden surgir por desgaste excesivo, falta de mantenimiento o pérdida de presión en los frenos neumáticos.


2. Problemas con los neumáticos. El desgaste irregular de los neumáticos, las llantas con baja presión o dañadas, y las explosiones en carretera son causas frecuentes de accidentes, sobre todo en largas distancias.


3. Fallos en la suspensión. La suspensión defectuosa afecta la estabilidad del vehículo, especialmente en carreteras en mal estado o en curvas pronunciadas. Un sistema de suspensión en mal estado puede provocar que el conductor pierda el control del vehículo.


4. Problemas con el motor. Fallos en el sistema de enfriamiento, sobrecalentamiento, problemas en la bomba de combustible o fugas de aceite pueden causar que el vehículo se detenga inesperadamente, lo que aumenta el riesgo de colisiones.


5. Dirección y alineación. La falta de control en la dirección o una mala alineación de las ruedas puede generar dificultades para maniobrar el vehículo, lo que aumenta la posibilidad de accidentes, especialmente en carreteras a altas velocidades.


6. Iluminación defectuosa. Luces inadecuadas o su mal funcionamiento puede reducir la visibilidad del conductor y hacer que otros vehículos no lo vean, particularmente en condiciones de poca luz, neblina o de noche.


Las fallas mecánicas en flotas de transporte en México son una preocupación crítica, pero con un mantenimiento adecuado y la implementación de tecnología avanzada, se pueden prevenir muchos accidentes.


Si bien antes, los choferes eran los primeros y los encargados de la detección de estas posibles fallas, actualmente la tecnología se ha convertido en el mejor aliado en la prevención, mediante la implementación específica de las siguientes herramientas:


1. Sistemas de monitoreo de salud del vehículo (Vehicle Health Monitoring)


Tecnología avanzada que permite la supervisión constante de los componentes clave del vehículo. Sensores en los frenos, motor, y neumáticos pueden detectar anomalías y alertar al conductor y al centro de control sobre posibles problemas antes de que ocurra una falla mayor.


2. Telemetría avanzada para monitorear en tiempo real la eficiencia y el estado de los vehículos.

Las alertas automáticas sobre desgastes, niveles de líquidos y temperaturas fuera de rango pueden reducir significativamente los riesgos de fallas mecánicas.


3. Sistemas de diagnóstico a bordo (OBD)


Los OBD permiten a los conductores y administradores de flotas diagnosticar y solucionar problemas mecánicos de manera inmediata, evitando que pequeños fallos se conviertan en situaciones peligrosas en carretera.


4. Sensores de monitoreo de presión de neumáticos (TPMS)


Ayudan a mantener la presión correcta en los neumáticos, evitando explosiones y mejorando la eficiencia del combustible. La detección en tiempo real de baja presión es fundamental para prevenir accidentes por fallos de llantas.


5. Cámaras y sensores de proximidad permiten detectar obstáculos en la vía o vehículos cercanos


Ayudando a evitar colisiones derivadas de fallas mecánicas repentinas.


A la par de las acciones preventivas, se aconseja a las empresas de flotas y logística, la instauración de tecnología y protocolos para el monitoreo reactivo de las unidades, el cual se enfoca en decisiones y acciones en respuesta a problemas o eventos ya sucedidos, tales como fallas mecánicas, accidentes, robos o paradas no autorizadas.


A grandes rasgos, los gestores de flotas, con el monitoreo reactivo, reaccionan ante eventos imprevistos, mediante el envío de asistencia, reasignación de rutas, entre otras acciones que dependen del incidente.


Por lo que el uso de tecnología se convierte en la mano derecha de los gestores, la activación de las alertas será la base para la ejecución de los protocolos necesarios ante cada uno de los incidentes.


La tecnología implementada para el monitoreo reactivo va de la mano con el preventivo, ocupando sistemas de GPS para detectar la unidad y reaccionar ante accidentes o la inmovilización del vehículo en tiempo real.


Otra de las herramientas compartidas o con múltiples funciones son los sensores de telemetría, que arrojan parámetros claves como la presión de los neumáticos, la temperatura del motor, el nivel de combustible, entre otros Cuando una falla mecánica ocurre, estos sensores envían alertas inmediatas a los gestores de flotas.


Las cámaras a bordo también funcionan para el monitoreo reactivo, capturan imágenes y videos de accidentes o comportamientos riesgosos en el vehículo. Algunas cámaras están equipadas con inteligencia artificial para detectar incidentes en tiempo real, como colisiones o fatiga del conductor, generando alertas automáticas.


Otras de las tecnologías empleadas para fortalecer este monitor reactivo son la instalación de sistemas de comunicación bidireccional con los cuales, los conductores pueden informar incidentes o fallas a través de radios, aplicaciones móviles o botones de pánico.


Las alertas geocercas (geofencing) permiten establecer áreas virtuales en las rutas de cada vehículo, en caso de salir de esta zona predefinida o se detiene en un lugar no autorizado se genera una alerta para que los gestores investiguen y en caso de ser necesario activar los protocolos de acción.


Sin duda los sistemas de recuperación de vehículos robados que permiten la inmovilización remota del vehículo, son pieza clave en el monitoreo reactivo.


Ante esto, se requiere un plataforma de gestión de flotas que permitan agrupar y consolidar los datos de las diferentes fuentes (GPS, telemetría, cámaras, sensores, etc.) en un solo lugar, para facilitar el monitoreo y la toma de decisiones rápidas tras un incidente.


Si cuentas con una empresa de logística o flota, contáctanos, en Centrally tenemos la tecnología necesaria y específica para tu empresa para prevenir, alertar y auxiliarte en ruta. 


 
 
 

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